– Siempre he creído que el mundo podría ser un mejor lugar, sin embargo esto no es así.
¿Sabes?, es como la claridad en los ojos del Buda, son de piedra, ¿los ves?
Me respondes que sí pero sigues a la expectativa de que continúe. Algo fastidiada, es cierto.
– Son claros, son de piedra –te repito –, podrían ver directo y sin miedo al vacío de nuestras almas. Son de piedra –insisto –. Nunca hubo un signo más transparente.
domingo, 4 de abril de 2010
lo que se hace de ti
Intemporal, como un árbol petrificado
hecho de ti en el calor opresor de tus manos
¿recuerdas?
Era una lágrima vertida en tu espíritu.
Era tu espíritu insuflado en mi carne,
en mi salvia, en la hoja de tu mente o la mía,
¿recuerdas?, fue una palabra y el destino fue
¿cuándo?
Fue en donde el espacio nos desconoce,
desechos humanos de un pedo
que se nos salió por reírnos tanto de ti y de mí
¿qué dónde estuvimos? No importa,
ahora somos tigres.
hecho de ti en el calor opresor de tus manos
¿recuerdas?
Era una lágrima vertida en tu espíritu.
Era tu espíritu insuflado en mi carne,
en mi salvia, en la hoja de tu mente o la mía,
¿recuerdas?, fue una palabra y el destino fue
¿cuándo?
Fue en donde el espacio nos desconoce,
desechos humanos de un pedo
que se nos salió por reírnos tanto de ti y de mí
¿qué dónde estuvimos? No importa,
ahora somos tigres.
lo que más quieras
Lo que quieras, ¡lo que más quieras!
si es un beso, eso será
si es un cogida salvaje también
si es sólo una caricia en tu nuca no temas, que la mano del destino ahí estará
en la mañana, por la tarde, en cuanto salgas de tu casa ahí está
son los eones petrificados de tu deseo
¿los oyes? respiran debajo de tu piel
¿los sientes? son los miembros despedazados de los hombres que te amaron
y exigen volverte a tener
(tu voz)
sólo tu deseo
el otro que camina y avanza por el mundo
te tira al suelo y se revuelca al deseo de tocar lo inexistente
si es un beso, eso será
si es un cogida salvaje también
si es sólo una caricia en tu nuca no temas, que la mano del destino ahí estará
en la mañana, por la tarde, en cuanto salgas de tu casa ahí está
son los eones petrificados de tu deseo
¿los oyes? respiran debajo de tu piel
¿los sientes? son los miembros despedazados de los hombres que te amaron
y exigen volverte a tener
(tu voz)
sólo tu deseo
el otro que camina y avanza por el mundo
te tira al suelo y se revuelca al deseo de tocar lo inexistente
viernes, 2 de abril de 2010
Primera antología de aforismos facebookeros
La filosofía es una enfermedad autoinmune.
Las letras no se estudian, se comen, se mastican, se escupen y te indigestan. Llegan a hacerte cosquillitas en la nuca o ellas mismas te lanzan un escupitajo en el centro de tu ser. Las letras no se estudian.
Las palabras son palabras pero en ese ser pueden serlo todo o ser muy peligrosas. (Obvio, también pueden ser nada)
La forma se forma en la disolución de sí misma, eso que llamamos tiempo.
En el intento de aprehender la palabra, ya siempre se corre el riesgo de que ella la emprenda contra nosotros.
Cuando el filósofo se convierte en inquisidor, lo que realmente desea no es Verdad, sino Error.
Cuando la metáfora puede correr, es su curso lo que podemos llamar pensamiento.
Peor acto de soberbia que pedirle a alguien humildad, no lo hay.
Debemos aceptar la posibilidad de que lo único literal en estas líneas sea la palabra palabra.
Al lenguaje no le importa. No se alegra ni se lamenta de la fiesta del pensar o de la ortodoxia de tus juicios e instituciones. Al lenguaje no le importa.
La poesía no conoce de predicados, ella es. Tampoco de sujetos, no conoce, hace su ser mismo. En la pregunta "¿qué significa la poesía?" no cabe esperar respuesta, pues ya siempre ella misma nos arroja a lo que hace, lo que ella produce en el evento de su propio ser, el propio preguntar que nos arroja a la acción.
Sí, es ese cartesianismo soterrado el que me sigue produciendo ámpula. Es como una alergia a mí mismo.
Al igual que las palabras inútiles o el tiempo perdido, el perder la fe no es sino la pérdida de la efectividad de la comunicación, es decir, de aquello designado o referido por la comunicación, la propia comunidad.
Lo importante no es lo que Yo diga, sino lo que Tú escuches junto al crédito que me otorgues. Ahí es donde comienza lo real. ¿Qué pasa si digo tu nombre?
Si Yo es una cosa, la única cosa que puede ser es palabra. Aquél que pueda decir "Yo" y con ello diga algo real no es sino Poder.
Algo exacerbado, machista, habita y transpira en nuestros intentos por llenar los huecos de la tradición, completar nuestro "conocimiento del pasado". Es como si lo no dicho, lo olvidado, lo perdido - el hueco-, no pudiera permanecer en su vacío. Como si no pudiera gozar en lo inconmensurable de su nihilidad.
Si la palabra no guía a la acción y la acción no regresa para colocar lo nombres a las cosas, nada es real. Nada.
El problema del origen y el observador no atraviesa tal cosa como la subjetividad; más básico: trata una mera cuestión de paralaje donde el gallo ya siempre abandonó el gallinero. De ahí nuestra búsqueda del padre en el dilema del huevo y la gallina.
Para ser inocente no hace falta sino disculparse. Lo difícil es ser culpable; para ello sólo cabe ser terrible.
No pienses, sólo enfoca tu mirada y contempla la imagen. No pienses, porque siquiera sabemos pensar. Todo "pensamiento" es otra ruina. Un día tendremos la capacidad de que nuestro pensar sea pilote, viga y soporte, pero para ello es menester recibir lo dicho, soportar todo el peso de la palabra del Poeta.
Terrible: por que no tengo palabras para ello. Qué significa genial, maravilloso o inenarrable, sino eso: lo titánico del esfuerzo, del momento, del tiempo. De la vida que palpita ahora distante de la tuya cuando antes era tu propio cuerpo.
No soy quien soy, o quien se requiere que sea, al menos no todavía. Ella vendrá en ese momento y entonces podré ser quien siempre he sido. Eso no me excusa de nada, me hace sentir muy mal; pero eso también es una justicia. Filosofar es terrible.
Ser mujer no es una cosa sino ser un momento. El momento propicio de una sonrisa, un beso, una despedida. El momento propicio de muerte y vida.
El libro de tu rostro. El último medio de comunicación en la época donde no tenemos nada que decir. ¿Y nuestro rostro? ¿Llevamos la muerte por dentro?
El cine mexicano tiene que dejar de pretender ser una sucursal del teletón. El cine mexicano ha de ser simplemente Cine o no ser nada.
Una palabra como prodigio, en sí no significa nada. Y es que ella misma no es un signo cuando ya antes constituye una asignación.
Sobre los filósofos que aman preguntar. Cabría decir que ellos, en tanto aman preguntar, no van a ello que les interesa, sino que permanecen en el interés de aquello a que de principio se dirigían. De manera que si ellos también aman, es sólo por interés, pues es en dicho interés donde existe el conocimiento.
La filosofía no es el amor a la pregunta sino la pregunta por el amor. Una vez le pregunté a una mujer "-¿Me quieres?", entonces ella me dijo "-Que pregunta más tonta Federico". Y es que el filósofo, en tanto tonto, se dedica a preguntar por lo evidente.
Antes el filosofo procedía a analizar como un especialista en explosivos al intentar desactivar una bomba, hoy contamos cuantas pelotitas rebotan en el anuncio de una página de descargas masivas.
Podemos saber que vivimos una época patética para la filosofía cuando la mayoría de los ejemplos empleados en las explicaciones provienen de escenas y momentos de series de televisión, además de que reflexiones como ésta se publican en facebook.
Las letras no se estudian, se comen, se mastican, se escupen y te indigestan. Llegan a hacerte cosquillitas en la nuca o ellas mismas te lanzan un escupitajo en el centro de tu ser. Las letras no se estudian.
Las palabras son palabras pero en ese ser pueden serlo todo o ser muy peligrosas. (Obvio, también pueden ser nada)
La forma se forma en la disolución de sí misma, eso que llamamos tiempo.
En el intento de aprehender la palabra, ya siempre se corre el riesgo de que ella la emprenda contra nosotros.
Cuando el filósofo se convierte en inquisidor, lo que realmente desea no es Verdad, sino Error.
Cuando la metáfora puede correr, es su curso lo que podemos llamar pensamiento.
Peor acto de soberbia que pedirle a alguien humildad, no lo hay.
Debemos aceptar la posibilidad de que lo único literal en estas líneas sea la palabra palabra.
Al lenguaje no le importa. No se alegra ni se lamenta de la fiesta del pensar o de la ortodoxia de tus juicios e instituciones. Al lenguaje no le importa.
La poesía no conoce de predicados, ella es. Tampoco de sujetos, no conoce, hace su ser mismo. En la pregunta "¿qué significa la poesía?" no cabe esperar respuesta, pues ya siempre ella misma nos arroja a lo que hace, lo que ella produce en el evento de su propio ser, el propio preguntar que nos arroja a la acción.
Sí, es ese cartesianismo soterrado el que me sigue produciendo ámpula. Es como una alergia a mí mismo.
Al igual que las palabras inútiles o el tiempo perdido, el perder la fe no es sino la pérdida de la efectividad de la comunicación, es decir, de aquello designado o referido por la comunicación, la propia comunidad.
Lo importante no es lo que Yo diga, sino lo que Tú escuches junto al crédito que me otorgues. Ahí es donde comienza lo real. ¿Qué pasa si digo tu nombre?
Si Yo es una cosa, la única cosa que puede ser es palabra. Aquél que pueda decir "Yo" y con ello diga algo real no es sino Poder.
Algo exacerbado, machista, habita y transpira en nuestros intentos por llenar los huecos de la tradición, completar nuestro "conocimiento del pasado". Es como si lo no dicho, lo olvidado, lo perdido - el hueco-, no pudiera permanecer en su vacío. Como si no pudiera gozar en lo inconmensurable de su nihilidad.
Si la palabra no guía a la acción y la acción no regresa para colocar lo nombres a las cosas, nada es real. Nada.
El problema del origen y el observador no atraviesa tal cosa como la subjetividad; más básico: trata una mera cuestión de paralaje donde el gallo ya siempre abandonó el gallinero. De ahí nuestra búsqueda del padre en el dilema del huevo y la gallina.
Para ser inocente no hace falta sino disculparse. Lo difícil es ser culpable; para ello sólo cabe ser terrible.
No pienses, sólo enfoca tu mirada y contempla la imagen. No pienses, porque siquiera sabemos pensar. Todo "pensamiento" es otra ruina. Un día tendremos la capacidad de que nuestro pensar sea pilote, viga y soporte, pero para ello es menester recibir lo dicho, soportar todo el peso de la palabra del Poeta.
Terrible: por que no tengo palabras para ello. Qué significa genial, maravilloso o inenarrable, sino eso: lo titánico del esfuerzo, del momento, del tiempo. De la vida que palpita ahora distante de la tuya cuando antes era tu propio cuerpo.
No soy quien soy, o quien se requiere que sea, al menos no todavía. Ella vendrá en ese momento y entonces podré ser quien siempre he sido. Eso no me excusa de nada, me hace sentir muy mal; pero eso también es una justicia. Filosofar es terrible.
Ser mujer no es una cosa sino ser un momento. El momento propicio de una sonrisa, un beso, una despedida. El momento propicio de muerte y vida.
El libro de tu rostro. El último medio de comunicación en la época donde no tenemos nada que decir. ¿Y nuestro rostro? ¿Llevamos la muerte por dentro?
El cine mexicano tiene que dejar de pretender ser una sucursal del teletón. El cine mexicano ha de ser simplemente Cine o no ser nada.
Una palabra como prodigio, en sí no significa nada. Y es que ella misma no es un signo cuando ya antes constituye una asignación.
Sobre los filósofos que aman preguntar. Cabría decir que ellos, en tanto aman preguntar, no van a ello que les interesa, sino que permanecen en el interés de aquello a que de principio se dirigían. De manera que si ellos también aman, es sólo por interés, pues es en dicho interés donde existe el conocimiento.
La filosofía no es el amor a la pregunta sino la pregunta por el amor. Una vez le pregunté a una mujer "-¿Me quieres?", entonces ella me dijo "-Que pregunta más tonta Federico". Y es que el filósofo, en tanto tonto, se dedica a preguntar por lo evidente.
Antes el filosofo procedía a analizar como un especialista en explosivos al intentar desactivar una bomba, hoy contamos cuantas pelotitas rebotan en el anuncio de una página de descargas masivas.
Podemos saber que vivimos una época patética para la filosofía cuando la mayoría de los ejemplos empleados en las explicaciones provienen de escenas y momentos de series de televisión, además de que reflexiones como ésta se publican en facebook.
jueves, 1 de abril de 2010
profundidad y superficie
Tal vez el dios silencioso que grita desde el abismo,
se deslice hoy al escalofrío ignorante de tu piel.
¿Es del gritar silente el parpeadar de las obstrucciones
y los reinos en la cuenta de nuestros proyectos?
¿Es lo silente el ascético que te traes entre una ceja y la otra?
¿Será al deslizarse de nuestras manos
en el rostro de la promesa aquello que no podemos enunciar?
¿Será del ignorar de la piel el único consuelo
para el que no espera consuelo y redención?
¿Será él, el mismo que te grita desde el abismo?
De ser en mi escalofrío,
¿cabrá aguardar la Justicia de su mano?
Así nos dijimos lo dicho
y escuchamos lo escuchado.
Pero ahora, en la crasis de los tiempos,
¿Nadie atenderá el rugir de las voces?
se deslice hoy al escalofrío ignorante de tu piel.
¿Es del gritar silente el parpeadar de las obstrucciones
y los reinos en la cuenta de nuestros proyectos?
¿Es lo silente el ascético que te traes entre una ceja y la otra?
¿Será al deslizarse de nuestras manos
en el rostro de la promesa aquello que no podemos enunciar?
¿Será del ignorar de la piel el único consuelo
para el que no espera consuelo y redención?
¿Será él, el mismo que te grita desde el abismo?
De ser en mi escalofrío,
¿cabrá aguardar la Justicia de su mano?
Así nos dijimos lo dicho
y escuchamos lo escuchado.
Pero ahora, en la crasis de los tiempos,
¿Nadie atenderá el rugir de las voces?
(ser piedra)
Al pedrear de la piedra no le atañen tus ironías ni tu cinismo,
atiende en paz la marcha de los eones.
De tener un destino qué nos importan tus desplantes.
Amanece
Un acontecimiento
En medio de la putrefacción de lo ordinario.
Una señal, un aviso.
Emerge de la monotonía de tu ritmo.
Vibró, como la ola que encalla,
y surge de la roca de un suspiro:
Dulce alivio del flujo incesante de las horas
que no cejan en tu torpe armonía.
Desintonizas, un rayo cual respiro,
arcano de la quietud de tu acorde repetido.
Una chista, la alegría, y ahí está tu sonrisa –
que si fuera la misma caería en la misma porquería.
Por que existo, es que suspiro, nota de una lágrima
Y agotas la última llama de tu vida.
Y al despido, un último vistazo al mundo vivido.
Alegría, un respiro,
alegría, un alivio,
alegría, el cuerpo de un amigo que ya no respira.
alegría, que todo es finito.
Y tú, monotonía eterna enemiga,
hoy mueres en el último giro de la lengua.
atiende en paz la marcha de los eones.
De tener un destino qué nos importan tus desplantes.
Amanece
Un acontecimiento
En medio de la putrefacción de lo ordinario.
Una señal, un aviso.
Emerge de la monotonía de tu ritmo.
Vibró, como la ola que encalla,
y surge de la roca de un suspiro:
Dulce alivio del flujo incesante de las horas
que no cejan en tu torpe armonía.
Desintonizas, un rayo cual respiro,
arcano de la quietud de tu acorde repetido.
Una chista, la alegría, y ahí está tu sonrisa –
que si fuera la misma caería en la misma porquería.
Por que existo, es que suspiro, nota de una lágrima
Y agotas la última llama de tu vida.
Y al despido, un último vistazo al mundo vivido.
Alegría, un respiro,
alegría, un alivio,
alegría, el cuerpo de un amigo que ya no respira.
alegría, que todo es finito.
Y tú, monotonía eterna enemiga,
hoy mueres en el último giro de la lengua.
Desperté cuando no era día y en las tinieblas te escapaste.
Flor maldita.
Suenas a basura del día a día.
¿Cómo?, ¿nunca estrechaste la memoria
que a caudales relata los no-días?
¿Estás con tu florear
en la existencia espaciada del desierto?
Agotada la arena no puede escapar a la condena de no-ser
–Tu amante –, gime en el silencio del sol que la cubre.
Nada se refleja en la duna,
que mañana será la fosa común de tus recuerdos.
Amigo Sol, los silicatos te observan
¿¡Vas a permanecer en silencio!?
Así, trasfigurada ella se levanta,
– ¿El florear o la arena? –
Y murmura silente al emerger de su espasmo eterno.
La promesa del mar en el cielo,
que dibuja una silueta:
el pétalo de despojos homicidas.
Aquí, el resplandor se detiene
Suenas a basura del día a día.
¿Cómo?, ¿nunca estrechaste la memoria
que a caudales relata los no-días?
¿Estás con tu florear
en la existencia espaciada del desierto?
Agotada la arena no puede escapar a la condena de no-ser
–Tu amante –, gime en el silencio del sol que la cubre.
Nada se refleja en la duna,
que mañana será la fosa común de tus recuerdos.
Amigo Sol, los silicatos te observan
¿¡Vas a permanecer en silencio!?
Así, trasfigurada ella se levanta,
– ¿El florear o la arena? –
Y murmura silente al emerger de su espasmo eterno.
La promesa del mar en el cielo,
que dibuja una silueta:
el pétalo de despojos homicidas.
Aquí, el resplandor se detiene
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