martes, 5 de julio de 2011

Detonamos,
en uno o dos pasos,
la palabra que adormecida reposa en el campo,
que dibuja a su tempestad contenida
las huellas del no-nombre
entre las espigas del trigo silvestre,
que juega hoy el no-canto de lo que acontece
y sólo yace para oír de nuevo el canto
de lo que no se preservó
de lo que no acontece,
vaciada de signos sin dios.

domingo, 3 de julio de 2011

Ecos del vigía

Te llama en versos la eternidad que te carga,
te levanta y acelera los pasos de la sal por tu boca,
eres de quien nunca habla sin antes abrir las rocas,
garganta de eternidad,


lucero de la aurora.


El viento que pasa ante la boca
presume el fuego de tu aroma,
de tu otra eternidad que se te opone,
y que ya siempre te presume postiza:


Errando uno a uno en los delirios del sol.

sábado, 2 de julio de 2011

Viene de ahí la noche


Espalda fría, verso del ave,
vuelo los aires que derramas en cada alto
de desmesura y esplendor,

Sigo la voz que inclemente abate la noche.

Signos y signos de costa,
llamas de ausencia que me miran el paso,
fogatas mortales del paisaje que delinean
los consumos de lo que de mí se ha hecho inclemente:
mi mal,

¡Pero quién acaso soy como para yacer entre telones!

He aquí que encuentro donde cribar el destino,
silueta emergente de la aurora
y paso constelado del inmortal:
augurio que muestra lo incesante
ahora derramado y chapándolo todo
tras el candor de tu portación tranformadora;

Viene de ahí el canto.

Tal como todo


en tu voz, en mis ojos, 
en la silueta demente de lo que es,
lo que se duerme y no se despierta
vive ausente de su marcha,
de su mismo cayado que juzga,
que llama
que consuela
y que olvida
ya todo el resto por juzgado:

viernes, 1 de julio de 2011

No hay dios que muera en otros dioses



La estrella se hizo noche sin que nadie lo notase,
Se puso a evadir su signo y apagó su luz.
Cantaba todas las noches entre sueños
El mismo canto errante de las fugacidades
Acontecidas,
en medio de las mil eternidades divergentes
de su aurora:

Que no hay materia que no venga de lo aparente.

Lento del suelo me suelto,
levanto a ser la noche
y caigo a las gotas del canto
en nuevo tiempo
para las costas
del mar que desconvecciona al roble.

Soy

Del suelo

            
Del suelo
sueña la noche
al sucumbir el llanto,

sigilo,

Lento marchito mi aroma,
Lento
me pudro de las cosas.

Buscar este blog